Motivos habituales para cortar audio
Casi todo el que necesita un cortador de MP3 busca un fragmento concreto de una grabación más larga: el estribillo de una canción para usarlo como tono de llamada, una cita de una entrevista, una intro limpia para un episodio de pódcast, la única toma que vale la pena de una nota de voz o un efecto de sonido extraído de una muestra más larga. Para eso no hace falta un editor de audio completo. Bastan dos puntos en el tiempo: inicio y fin.
Cómo funciona el cortador
Al cargar un archivo, tu navegador lo decodifica y dibuja la forma de onda del primer canal, para que veas dónde están las partes fuertes y las suaves. Los silencios aparecen como tramos planos y finos, lo que facilita encontrar la pausa entre dos frases o el momento en que entra el ritmo.
Debajo de la forma de onda hay dos controles deslizantes, Inicio y Fin, con una precisión de una décima de segundo. La duración seleccionada se muestra justo debajo. Los controles no pueden cruzarse: si arrastras Inicio más allá de Fin, Fin se desplaza con él, y viceversa. Usa el reproductor de audio integrado para escuchar y anotar las marcas de tiempo antes de ajustar los controles.
Al hacer clic en Cortar, FFmpeg, que se ejecuta como WebAssembly en tu pestaña, recorta el rango seleccionado y lo codifica en MP3 con el codificador LAME a una tasa constante de 192 kbps. No se sube nada. El archivo descargado conserva el nombre original con -trimmed.mp3 añadido, así que no sobrescribirás el original por accidente.
Precisión, calidad y tamaño del archivo
Como el fragmento se vuelve a codificar en lugar de copiarse, el corte cae exactamente donde pusiste los controles, en vez de ajustarse al límite de trama MP3 más cercano. La contrapartida es que la sección seleccionada pasa por una ronda más de compresión con pérdida.
En la práctica, esto significa:
- Desde WAV. Codificar audio sin comprimir a MP3 de 192 kbps resulta transparente para la mayoría de oyentes con casi cualquier material. Un WAV estéreo de un minuto, de unos 10 MB, se queda en aproximadamente 1,4 MB.
- Desde MP3 a 128 kbps. El resultado es de 192 kbps, pero no puede sonar mejor que el original. Simplemente el archivo pesa algo más que el fragmento equivalente del original.
- Desde MP3 a 256 o 320 kbps. Pierdes un poco de margen. En tonos de llamada, clips de voz y publicaciones en redes sociales es inaudible; si se trata de un máster musical de archivo, conserva el original.
Con una tasa de bits constante, el tamaño es fácil de prever: 192 kbps equivalen a 24 KB por segundo, unos 1,4 MB por minuto. Un tono de llamada de 30 segundos rondará los 720 KB. Si necesitas algo más pequeño, por ejemplo para no superar un límite de subida, comprime el MP3 después de cortarlo.
Consejos prácticos para cortes limpios
- Empieza un poco antes y termina un poco después. Cortar justo en un pico de la forma de onda puede comerse el ataque de una palabra o de un golpe de batería. Deja un margen de 0,1 a 0,3 segundos, que equivale a uno o tres pasos del control.
- Corta en el silencio. Con la voz, coloca ambos puntos en los tramos planos entre frases. Así evitas medias sílabas y chasquidos audibles en los bordes.
- Tonos de llamada. Los teléfonos suelen reproducir el principio del archivo, así que empieza en el gancho de la canción y no en una intro tranquila. Entre 20 y 30 segundos es una duración razonable; la mayoría de tonos se interrumpen antes de terminar de todos modos.
- Varios fragmentos de un mismo archivo. Corta, descarga, ajusta los controles y vuelve a cortar. El archivo sigue cargado, así que puedes extraer varios clips seguidos sin volver a añadirlo.
- Audio dentro de un vídeo. Si el sonido que quieres forma parte de un vídeo, primero extráelo como MP3 y luego córtalo aquí.
Formatos, límites y privacidad
El cortador acepta archivos MP3, M4A, WAV y OGG de hasta 256 MB, lo que cubre un pódcast de varias horas en MP3 o unos 25 minutos de WAV sin comprimir con calidad de CD. Sea cual sea la entrada, la salida siempre es MP3, el formato con mayor compatibilidad de reproducción en móviles, equipos de música del coche, navegadores y programas de edición.
El motor FFmpeg pesa unos 30 MB y se descarga la primera vez que lo usas; después el navegador lo guarda en caché, así que los siguientes cortes arrancan casi al instante. Los archivos muy grandes se mantienen en memoria durante el procesamiento; si un móvil se queda sin memoria con una grabación larga, prueba el mismo archivo en un navegador de escritorio. Tu audio nunca sale del dispositivo, algo útil con música inédita, reuniones confidenciales o notas de voz privadas.